Las gambas, sobre todo si son frescas, están exquisitas a la plancha. Sin embargo, si no hay que hacer muchas, y no queremos ensuciar mucho la cocina, hay una alternativa que ofrece unos resultados espectaculares, es hacerlas a la sal.
Es muy fácil, en una sarten de fondo grueso, se cubre el fondo de sal gruesa, se pone al fuego, y cuando está caliente, las gambas encima, se dan la vuelta al cabo de un rato con unas pinzas y ya se pueden servir.
Para sacarlas a la mesa es mejor ponerlas en una bandeja, si las dejamos sobre la sal continuaran cociendo aunque hayamos sacado la sartén del fuego.
Os aconsejo no hacerlas demasiado, es como mejor se puede apreciar su sabor.
Bon Profit.


Qué fáciles de hacer, lo tengo que probar. Saludos
Qué idea tan wena, yo también las probaré. Un saludo